martes, 25 de agosto de 2015

EL MAHABHARATA

Juan Manuel Pérez García
Escritor, editor y docente

Epopeya que crítica el orden social, las normas y los principios tradicionales de la India. En ella se juzga el proceder de los caballeros y presenta los códigos de honor que debían seguir.

Banner de Lemnos Drawing
Editoriales | Académicos

Esta monumental epopeya narra la terrible contienda que enfrenta a dos ramas de una misma familia real, constituida por los Pandavas, hijos de Pandú, y los Kauravas o Kurus, hijos de Dhritarashtra. Al inicio se dice cómo el rey Kuru, gobernante de Hastinapura, muere sin dejar descendencia. Los ministros del reino ordenan traer al sabio Vyasa para que engendre herederos. Él es el verdadero padre de los dos hermanos que constituyen a las familias que posteriormente entrarán en pugna: Pandú y Dhritarashtra; aunque son reconocidos como hijos del rey finado Kuru.

Vyasa
Posteriormente el reino es entregado al primero, porque su hermano, a pesar de ser el mayor y por lo mismo a quien correspondía heredar el trono, era ciego y por tal motivo no podía tomar el mando del gobierno. Ambos tienen hijos: los Pandavas (que eran cinco: Yudhistira «el animoso», Bhima «el terrible», Arjuna «el brillante», Nakula «valeroso» y Sahadeva «leal») y los Kauravas (que eran cien, de los cuales el mayor y jefe de todos ellos era: Duryodhana); quienes serán los que realmente provocan el cisma familiar.

A la muerte del rey Pandú la corona es cedida finalmente a Dhritarashtra y los Pandavas son recibidos y educados en la corte de éste al lado de sus primos. Éstos no tardaron en albergar envidia, porque aquellos estaban dotados de una fuerza invencible, de grandes cualidades y pronto los cinco hermanos se ganaron el afecto de su tío quien los prefería. Los Kauravas por esta razón planearon deshacerse de ellos a toda costa y buscaron aprovechar cuantas oportunidades se les presentaba.

En una ocasión cuando los Pandavas dormían, sus primos deciden quemarlos vivos y prenden fuego al palacio en donde se encontraban. Los hijos de Pandú huyen y se refugian en la selva. En su estancia en este lugar, se enteran que el rey Drupada ha convocado a todos los chatria a una competencia, para obtener el amor y la mano de la hermosa princesa Dráupadi. Ninguno de los contendientes sale vencedor y este rey decide organizar un torneo diferente con otras varnas (castas). Los cinco hermanos asisten a dicho evento y como se encontraban en la selva, llegan disfrazados de brahmanes. Arjuna, con esta vestimenta, gana la mano de Dráupadi.

Banner de los servicios editoriales de Lemnos Drawing
Transcripción | Corrección | Reseñas

Draupadi
y los Pandavas
Él la conduce al sitio donde se ocultaban y al llegar dice a su madre Kunti: «Mira lo que hemos traído», a lo que ella sin saber contestó: «Pues repártelo entre tus hermanos»; y como un noble no puede desobedecer las órdenes de sus padres, porque le deben absoluto respeto y obediencia, la bella princesa se desposa con los cinco Pandavas y vive por temporadas con cada uno de los hermanos, causando constantemente diferencias y discusiones entre ellos.

Este caso de poliandria (estado de la mujer casada simultáneamente con varios hombres), los sabios hindúes lo justifican afirmando que Dráupadi es una alegoría de la belleza, la cual, siendo un concepto abstracto, no puede ser jamás mancillada y puede ser gozada por todos los hombres.

Exilio de los Pandavas
Dhritarashtra decide heredar el trono a su sobrino Yudistira, a lo cual Duryodhana se opone rotundamente y reta a su primo a un juego de dados, poniendo como apuesta el reino. El mayor de los Pandavas pierde el gobierno de Hastinapura, su dinero y la libertad, junto con la de sus hermanos, volviéndose todos esclavos de los Kauravas. El padre de estos, molesto por el proceder de su hijo, devuelve todas las posesiones y la libertad a sus sobrinos; pero después se hace una nueva apuesta y nuevamente el primogénito de los cinco hermanos pierde, sólo que ahora vivirán él y su familia en el bosque y no se dejarán reconocer.

Tras un sin fin de enredos y de constantes peleas, todo desemboca en una batalla formidable, en la cual perecen la mayor parte de los Kauravas. Los hijos de Pandú y su común esposa sobreviven a tan cruenta batalla, pero Yudistira, cansado de tantas luchas y tanta sangre derramada, decide ir con todos sus hermanos y Dráupadi a buscar la paz infinita entre las nieves perpetuas del Monte Merú, en la cordillera del Himalaya.

Los ejércitos de Pandavas y Kauravas

Todos comienzan la ascensión en silencio, entregados a un éxtasis religioso, seguidos siempre de un perro. Poco a poco van pereciendo uno a uno. La primera en caer es la hermosa Dráupadi y sucesivamente cuatro de los hermanos, hasta quedar de pie sólo Yudistira, en compañía del misterioso perro que lo ha seguido desde el inicio del viaje y que no es sino una encarnación de Yama (deva de la muerte. Se dice que fue el primer hombre que murió).

Indra desciende en su radiante carroza hasta su presencia y lo invita a entrar en el paraíso, pero él responde que irá sólo si el can lo acompaña, ya que lo ha seguido fiel todo el camino. El deva no está de acuerdo (por ser terriblemente despreciado este tipo de animal en la cultura de la India), pero el príncipe de Hastinapura insiste hasta que la divinidad accede, mostrando una vez más su alta nobleza. Ya en el paraíso, ve con dolor que no están sus hermanos y en cambio se encuentran allí sus enemigos. Pregunta por los suyos y se le dice que se hallan en el infierno.

Yudistira y su
perro ante
Indra
Interroga la razón de que Duryodhana siendo tan cruel pueda disfrutar del paraíso, a lo que se le contesta que él falleció cumpliendo su dharma de guerrero (su deber) al morir en combate. El Pandava, desconsolado por mirar a sus hermanos y su común esposa en el infierno, toma la decisión de abandonar el alto estado de gracia para reunirse con ellos. Los devas, conmovidos por tanta abnegación, permiten al héroe llevárselos al cielo, para volver a su esencia de seres divinos, como eran antes de encarnar en la tierra. La epopeya fija también el dharma que los reyes deben cumplir, el cual, en forma resumida, es:

Banner de servicios académicos de Lemnos Drawing
Poesía | Cuento | Regularización

1. Un soberano debe respetar y tener aprecio por los brahmanes.
2. Debe hacer buenas acciones (karma yoga).
3. Debe amar la verdad.
4. Debe actuar con rectitud.
5. Debe controlar sus pasiones.
6. Debe ser justo y procurar justicia.
7. Debe ser compendio de todos los logros.
8. Debe ocultar sus propias debilidades y las de su reino.
9. Su primer deber es hacia los súbditos, el bienestar de ellos debe ser su principal preocupación.
10. No debe ser demasiado manso, pues los súbditos no le tendrían respeto, pero tampoco demasiado fiero, pues los súbditos le temerían y no serían felices.
11. Debe ser sabio al momento de gobernar y:
a) hacer la paz con un enemigo más fuerte.
b) hacer la guerra a un enemigo con la misma fuerza e invadir a uno más débil.
c) estar preparado para refugiarse en su fortaleza, en caso de vulnerabilidad.
d) causar desconcierto entre los jefes y altos mandos del enemigo.
e) tener diestros espías para conocer los secretos del enemigo
f) sobornar y engañar a los jefes del enemigo, convirtiéndolos en aliados.

Esta obra establece, de igual forma, cual es el comportamiento que todo individuo debe seguir. Uno de los personajes afirma odiar en el hombre cuatro cosas:

1. Insultarse a sí mismo por sentirse inferior.
2. Elogiar sus propias cualidades.
3. Rebajar a otros.
4. Decir fanfarronerías.

El Mahabharata es un texto en el que se hace una crítica constante al orden social y a las normas y principios tradicionales. Ejemplo de lo primero es el reproche que se hace al sistema de castas, según el cual los cuatro principales varnas (brahmanes, sacerdotes; chatria, guerreros; vaysya, comerciantes y artesanos; y sudra, campesinos) no debían enlazarse, porque «la mezcla de las castas es el infierno de la familia en el cual] perecen los eternos deberes de la casta, los eternos deberes de la familia«. Sin embargo, en un pasaje de esta epopeya, Dhritarashta dice: «para los héroes, como para los ríos, el origen no tiene importancia».

En relación a los principios tradicionales uno de ellos es el arreglo matrimonial, el cual no se valora de la mejor forma, ya que en la obra se afirma: «las mejores nupcias que pueden celebrarse, son aquellas donde existe amor». En la obra se juzga también el proceder de los guerreros y, en diversos momentos de la historia, se presentan normas de comportamiento y códigos de honor que los chatria deben seguir, como hasta ahora se ha visto; mas estando en combate, al calor de la batalla, no se respetan y son violados con frecuencia.

Banner de Lemnos Drawing
Editoriales | Académicos



TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

SÁNSCRITO
ÉPICO
EL
RAMAYANA
EL
BHAGAVAD-GITA
SÁNSCRITO
CLÁSICO

¡COMPARTIR ES EL MEJOR APOYO!

domingo, 23 de agosto de 2015

EL RAMAYANA

Una de las principales epopeyas de la India. Su creación se le atribuye a Valmiki y es para el pueblo hindú una historia de divinas enseñanzas.

Banner de Lemnos Drawing
Editoriales | Académicos

La trama central de El Ramayana se puede resumir de la siguiente forma: Rama sufre la pérdida de su esposa Sita a manos de Rávana. Él busca a su mujer hasta encontrarla en la ciudad de Lanka, misma que conquista con motivo de la afrenta cometida por el rey de los raksasas. Esta obra épica se inicia cuando Valmiki interroga al sabio Narada acerca de quien es el hombre más virtuoso de todos. La respuesta es: aquella persona desciende de la familia de Isvakú y se llama Rama. Él lo elogia y coloca como el prototipo ideal del hombre en la India.

Después se narra como Dasaratha, rey de Ayodya, no podía engendrar hijos y deseaba intensamente tenerlos. Con este motivo organizó una ceremonia de nombre asvamedha (sacrificio con un sentido de fertilidad, que sólo los reyes podían efectuar), en el cual Vishnú se revela y entrega al rey un vaso lleno con una misteriosa pócima, con el fin de que lo bebieran sus tres esposas. Ellas lo hacen y el soberano obtiene cuatro hijos: Rama, hijo de Kaauzalya; Laksmana y Zatrugna, hijos de Sumitra, y Bharata, hijo de Kekeyi.

Dasaratha
celebra
el nacimiento
de sus hijos
El rey había decidido heredar el reino a su hijo primogénito, pero Kekeyi, con quien el rey mantenía una deuda, le pide destierre a Rama y entregue el reino a su hijo Bharata, instigada por la maledicencia de una sirvienta suya llamada: Manthará. El protagonista, como un chatria, tiene la obligación de obedecer cualquier orden de su padre. Por esta razón parte al exilio acompañado por su esposa Sita y su hermano Laksmana y se instalan en las faldas de la montaña Tchitrakuta. Dasaratha muere de dolor y Baratha renuncia al reino. Él parte en busca de su hermano y una vez que lo encuentra, le rinde homenaje y pide a depósito la soberanía de Ayodya, mientras cumple el tiempo de su destierro; por ello consagra las sandalias de Rama y las coloca sobre el trono, como señal de lealtad a quien es el legítimo rey.

El personaje central de la obra, en compañía de su esposa y hermano, se interna en el bosque Dandaka, porque no deseaba ser visitado por los habitantes de su reino. En dicho lugar una raksasa lo contempla y se enamora de él; sin embargo es humillada y torturada. Ella acude con su hermano Rávana, rey en Lanka, y lo incita a raptar a Sita. Este, por medio de artilugios, separa a Rama y Laksmana de la consorte del protagonista y la arrebata y conduce a su palacio. El hijo de Dasaratha parte en busca de la esposa, acompañado de Lakamana. Ambos llegan al país de los monos, en donde ayuda a Sugriva a recuperar el trono, el cual estaba en manos de Bali, quien lo había usurpado. Rama le da muerte tras herirlo con una flecha por la espalda.

Banner de los servicios editoriales de Lemnos Drawing
Transcripción | Corrección | Reseñas

Rama
El soberano de los monos, a manera de agradecimiento, apoya al príncipe de Ayodya en su empresa y manda a sus huestes al mando de Hanumat, general en jefe, hacia todos los puntos del orbe en busca de Sita. El comandante de la expedición finalmente la encuentra en la ciudad de los raksasas. Él vuelve con Sugriva y Rama para informar del hallazgo. El protagonista, con el apoyo del ejército de monos, ataca y sitia la ciudad de Lanka hasta vencer a Rávana y recuperar a su bella consorte. Al concluir el combate, el chatria ofende a Sita frente a todos al dudar de su fidelidad. Ella confirma la pureza del alma cuando decide arrojarse a una pira encendida y el deva del fuego, Agni, la saca de la hoguera sin ningún daño.

Rama vence a Ravana

El hijo de Kaauzalya corona como nuevo rey de Lanka a Vibhisana, hermano de Rávana. Posteriormente el personaje central vuelve a Ayodya, donde nuevamente Sita es afrentada a causa del rapto sufrido y se le destierra. En el exilio concibe a dos gemelos, hijos de Rama: Kusa y Bharata, los cuales son educados por Valmiki como chatrias, aunque no se les rebela su procedencia. Sita al final desaparece y todo indica que fue reclamada por su madre: la tierra.

El Ramayana es para el pueblo hindú una historia llena de ejemplaridades y de divinas enseñanzas, a tal punto que con sólo leerla, el lector o el oyente se verá libre de todo pecado, como se menciona al término de la obra:

Todo hombre que en este mundo preste siempre atento oído al relato de esta admirable y variada historia del raghuida de infatigables proezas, se verá libre de pecado, tendrá hijos si lo desea y alcanzará riquezas si las apetece. La joven que desee un esposo lo obtendrá y será la alegría de su alma. Si tiene padres bienamados que viajan por países extranjeros, obtendrán que se reúnan en seguida con ella.

Todos aquellos que escuchen el poema compuesto por Valmiki sobre lo que Rama realizó en este mundo, conseguirán del cielo todas las gracias que deseen y tal como puedan desearlas (Valmiki, 1970, p. 219).

Rama, como su esposa Sita, son los modelos ideales de belleza y perfección moral. Él es un rey justo que defiende el dharma, «la conducta adecuada». Es buen hijo, esposo y hermano desde el punto de vista hindú. Es demasiado duro y justo consigo mismo, hasta llegar a perder, en momentos, rasgos humanos a causa de sus exigencias. De hecho la obra tiene dos interpolaciones: una al principio, cuando las esposas de Dasaratha beben un líquido que contiene la esencia de Vishnú. Otra al final, cuando se enumeran los avatares de Rama-Vishnú. Ambas tienen el objetivo de divinizar al protagonista.

Banner de servicios académicos de Lemnos Drawing
Poesía | Cuento | Regularización

Sin embargo, hay momentos en los cuales el comportamiento de él no corresponde al de una divinidad. Uno de ellos ocurre cuando tortura a la raksasa hermana de Rávana. Otro es cuando mata por la espalda a Bali, rey de los monos. De igual forma, en el momento que afrenta en Lanka, ante todo el ejército de monos, a Sita. En el Ramayana se plantea todo un código de caballerosidad y nobleza perfecto; pero como ya se observó en la conducta del príncipe de Ayodya, no se respetaba en el preciso instante que se necesitaba cumplir.

Sita en la pira encendida
Sita se presenta como un personaje más humano, pues tiene que ajustarse a las normas sociales establecidas en la India 900 años a. C. y se convierte en la mayor víctima de estas. La desventura que ella vive, plantea una situación que va contra los cánones de una época, que no aceptan el hecho de que una mujer violada no tiene la culpa de tal suceso. Esta propuesta cobra importancia en una obra tan antigua. A este aspecto se suman otros dos: el primero, frente al rapto y la violación se hace una clara diferencia entre la relación sexual, que incumbe sólo a los cuerpos, y la relación amorosa, que involucra una trama compleja de sentimientos. El segundo se relaciona de forma estrecha con el anterior, pero dentro del ámbito religioso, ya que se diferencia entre el atman «alma individual» y la materia.

Volviendo a la penosa situación que padece la consorte del protagonista, existe una triple injusticia sobre ella. Por una parte es víctima directa de Rávana, quien la rapta y viola; por otra su marido la insulta sin motivo, solo en cumplimiento de las normas sociales y por la presión derivada de su investidura. Por último el pueblo de Ayodya la juzga sin conocimiento, dejándose llevar por las maledicencias. En otro caso, Rama se enfrente también a una terrible encrucijada entre «el deber ser» y el «querer ser». Al final el primero se impone y el personaje central se convierte también en víctima de las convenciones sociales.

Sita, Kusa y Baratha
en el bosque Dandaka
Otro de los personajes importantes de esta epopeya es Hanumat, general del ejército de monos, fiel y gran amigo del hijo de Dasaratha; lealtad que comparte con Laksmana, quien sin dudar sigue a su hermano y a Sita al destierro. En relación a los ejércitos de monos y raksasas, son grupos étnicos que se localizaban en el sur de la India y que se diferenciaban de los grupos arios que poblaban el septentrión del país. Posiblemente éstos últimos veían a aquellos con cierto menosprecio y sea la razón de que en la obra se les represente como diversos animales y cómo demonios o genios maléficos.

Referencias bibliográficas
VALMIKI. El Ramayana, tr. Emilio Gascó Contell. México, Ediciones Ateneo, S. A., 1970.

Banner de Lemnos Drawing
Editoriales | Académicos



TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

SÁNSCRITO
VÉDICO
SÁNSCRITO
ÉPICO
EL
MAHABHARATA
EL
BHAGAVAD-GITA

¡COMPARTIR ES EL MEJOR APOYO!

miércoles, 19 de agosto de 2015

SÁNSCRITO ÉPICO

Juan Manuel Pérez García
Escritor, editor y docente

Periodo al que pertenecen las grandes epopeyas de la India: El Ramayana y El Mahabharata. Ambas son para los hindúes historias ejemplares, que permiten al lector la completa purificación de los pecados.


Banner de Lemnos Drawing
Editoriales | Académicos

El Ramayana

Sólo dos culturas antiguas poseen destacadas epopeyas: Grecia, con las magníficas obras de Homero: La Ilíada y La Odisea, e India, con los reconocidos poemas escritos por Valmiki y Vyasa: El Ramayana y El Mahabharata.
El Mahabharata ha sido comparado con la Ilíada (y también con la Teogonía de Hesíodo y la Tebaida de Estacio), comparaciones semejantes han querido establecerse entre el Ramayana, de Valmiki, la Odisea, la misma Ilíada y las Metamorfosis de Ovidio. De todo ello participa y a nada se parece exactamente el Ramayana (Pérez, 1969, p. 44).
Acerca de la fecha de composición de esta obra existen grandes divergencias. Algunos especialistas consideran que Valmiki vivió en el siglo V, otros afirman que fue en el siglo VIII y, por último, críticos occidentales consideran el poema mucho más moderno y lo datan en el siglo III; todas estas fechas anteriores a nuestra era (Gasco, 1970, p. 5). El Ramayana es la historia de la conquista de la ciudad de Lanka por el rey Rama y canta la gloria de la Dinastía Solar.

El poema épico se transmitió por tradición oral durante siglos hasta llegar a Valmiki, quien le dio forma al fijarla en texto escrito. Cuenta la hazañas del rey Rama, héroe que vence a su antagonista Rávana; mismo que había raptado a Sita, esposa del protagonista. Tras el enfrentamiento, el personaje central se apodera de la ciudad de Lanka. El asunto está basado en un hecho real, teniendo la obra antecedentes históricos. Se piensa que por los siglos XIV o XIII a. C., se realizó la expedición de Rama al sur de la India, a la isla de Ceilán, actual Sri Lanka.
La historia de Rama es la más popular y venerada, al grado de que existen, diseminadas por toda la India, millares de capillas y hornacinas dedicadas tanto a su culto como al de Hanuman, el rey mono que ayudó al príncipe a rescatar a Sita, su mujer. En la India se toma a los personajes principales de esta narración como modelos en lo referente a amor, fidelidad, heroísmo y amistad (Rohde, 2000, p. X).
Valmiki
Valmiki escribió esta epopeya mucho después de los acontecimientos, apoyado en la historia legendaria que surgió entorno del personaje central. Sobre el autor giran también varias leyendas. Algunas tradiciones lo presentan como padre de la poesía sánscrita, al establecer los principios de la lírica ornamental, misma que culminaría plenamente en el estilo conocido como kavya; por este motivo se considera que El Ramayana es la fuente de la literatura sánscrita y se le llama Adikavya «primer poema culto». Otra historia acerca de Valmiki, que se encuentra en la misma epopeya, dice que él era un ladrón, que en algún momento de su vida se detuvo a reflexionar sobre sus actos, se sentó sobre un hormiguero y todas las hormigas cubrieron su cuerpo, de ahí que su nombre signifique «hijo del hormiguero». A partir de este suceso se convirtió en devoto y conocedor profundo de los vedas.

Ramayana: Batalla entre monos y raksasas (ilustración)

En la mitología brahmánica, Valmiki es considerado uno de los avatares de Brahmán, hijo de Brahma, divinidad perteneciente a la Trimurti. Esta divinidad tuvo cuatro hijos varones, los cuales eran: Brahmán, el sacerdote; Chatrya, el guerrero; Vaisya, el agricultor, y Sudra, el servidor. De cada uno de ellos procede, según la tradición, las cuatro castas principales en la India.
Durante el primer avatar, Brahmán se metamorfoseó en el cuervo-poeta Kakabusonda; en el segundo, fue Valmiki, primero paria, después bandido y finalmente austero devoto y famoso intérprete de los vedas; en el tercero fue Vyasa, autor del Mahabharata y durante la cuarta encarnación fue Kalidasa, autor de Sakuntala (Gasco, 1970, p. 11).

Banner de los servicios editoriales de Lemnos Drawing
Transcripción | Corrección | Reseñas

El Ramayana está compuesto por 24 mil dísticos (estrofas de dos versos), que resultan 48 mil versos, ordenados en seis kandas o secciones, los cuales son:

I. Balakanda. Trata la genealogía de la Dinastía Solar y de la infancia de Rama.
II. Ayodhyakanda. Juventud, matrimonio con Sita y exilio de Rama en medio de la selva.
III. Aranyakanda. Vida de Rama en los bosques y rapto de Sita por Ravana.
IV. Kishkindhakanda. Estancia de Rama en el país de los monos.
V. Yuddarakanda. Rama marcha hacia Lanka y entrevista de Hanumat con Sita.
VI. Uttarakanda. Muerte de Rávana a manos de Rama, conquista de Lanka y regreso a Ayodhya.

Acerca del protagonista, es oportuno recordar que él:
Desde el punto de vista de la mitología brahmánica, la vida y las hazañas del príncipe Rama constituyen la séptima de las nueve encarnaciones o avatares del dios Vishnú, que primero fue pez, luego jabalí y sucesivamente tortuga, león, el enanito Trivik Rama, brahmán que vence a los enemigos de la India, el príncipe Rama, el príncipe Krishna y finalmente Buda, hasta ahora su noveno y último avatar (Gasco, 1970, p. 6).

El Mahabharata

El Mahabharata es la más larga epopeya de todas las que existen en la literatura universal, pues equivale a ocho veces la Ilíada y la Odisea juntas. El título significa: «La gran guerra de los Bharata» y la obra está conformada por 100 000 slokas, estrofas de dos versos y dieciséis sílabas, equivalente a uno 260 000 hexámetros (Rodríguez, 1987, p. 11), divididos en dieciocho libros o parvas, los cuales son:

1o Adiparva
2o Sabhaparva
3o Vanaparva
4o Karaitaparva
5o Virataparva
6o Vidyogaparva
7o Dramaparva
8o Karmaparva
9o Saliaparva

10o Soptykaparva
11o Striparva
12o Santiparva
13o Anusasahaparva
14o Asmavamedikiakaparva
15o Assamaparva
16o Mosalaparva
17o Mahaprasthanikoparva
18o Svargarohanaparva


Vyasa
Se calcula la edad de composición entre el siglo V a. C. y el inicio de nuestra era; y es atribuida a un personaje mítico llamado Vyasa, el cual, según una leyenda, es el tercer avatar de Brahmán; sin embargo parece indudable que este texto es el resultado de un largo proceso de recopilación, que se fue engrosando debido a las interpolaciones de diferentes autores. Así como El Ramayana canta la gloria de la Dinastía Solar, en esta obra se glorifica a la Dinastía Lunar.

Banner de servicios académicos de Lemnos Drawing
Poesía | Cuento | Regularización

Seguramente las dimensiones del primitivo poema distaban mucho de ser tan vastas cómo las del actual. La trama central puede resumirse de la siguiente manera: narra la lucha fratricida que enfrenta a dos ramas rivales de una misma familia real, una constituida por los Pandavas (hijos de Pandú) y otra por los Kaurabas o Kurus (hijos de Dhritarashtra). Aparecen también otras diversas narraciones que fueron intercalándose con el tiempo, relativas a diversos héroes y santos, que pasan a ser historias que giran entorno al asunto primordial. Algunas de éstas son: El mar, Nala y Damayanti, Savitri y Sativa y El Bhagavad Gita.

Respecto a esta monumental obra de la literatura sánscrita, el filólogo, helenista y miembro de la Real Academia Española, Francisco Rodríguez Adrados, comenta:

Más que una epopeya con un autor y un desarrollo regular y unitario, El Mahabharata es un repertorio de toda la poesía popular y religiosa de la antigua India en torno a un núcleo que le da su nombre: «La gran epopeya de la lucha de los bharatas» (Rodríguez, 1987, p. 9).

El mismo estudioso a lo anterior agrega:

El Mahabharata llegó a ser una enciclopedia de toda la leyenda, la religión, la moral y las ideas de la India antigua. Este pueblo, carente de nuestro afán occidental de considerar la obra literaria como un todo que tiene derecho hacia un fin, vio allí algo más importante, unitario también a su manera: el espejo de toda su cultura (Rodríguez, 1987, pp. 12-13).

El Mahabharata, al igual que El Ramayana, es para los hindúes una historia ejemplar y de un claro carácter didáctico, que permite al lector, dentro de la visión del mundo de este vasto país, una completa purificación de los pecados, como se hace notar en uno de sus pasajes, en el cual se menciona que su lectura destruye todo pecado y engendra la virtud; por tal motivo el leerlo conduce al cielo cuando se muere.

Referencias bibliográficas
GASCÓ Contell, Emilio. Introducción a El Ramayana de Valmiki. México, Ediciones Ateneo, S. A., 1970.
PÉREZ D., Ramón. Historia Universal de la Literatura. Barcelona, Editorial Ramón Sopena, S. A., 1969.
RODRÍGUEZ Adrados, Francisco. Introducción a Nala y Damayanti. Madrid, Cátedra, 1987 (Letras Universales 82).
ROHDE, Teresa E. Introducción a El Ramayana de Valmiki. México, Porrúa, 2000 (Sepan cuantos... 190).

Banner de Lemnos Drawing
Editoriales | Académicos



TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LITERATURA
SÁNSCRITA
SÁNSCRITO
VÉDICO
EL
RAMAYANA
EL
MAHABHARATA

¡COMPARTIR ES EL MEJOR APOYO!